Cuenta que Winston Churchill, Primer Ministro de la Gran Bretaña durante la Segunda Guerra Mundial, fue protagonistas de multitud de anécdotas. De esas que gusta contar y que tienen plena vigencia, incluso un siglo después de haberse producido. Una de las más famosas es la siguiente: cuando con 26 años, un jovencísimo Winston Churchill, fue elegido miembro del Parlamento del Reino Unido y pisó por primera vez la Cámara de los Comunes mientras estaba incorporándose a su escaño, le preguntó a otro compañero de partido, ya veterano en esas lides:
W. Churchill: Oiga, ¿Ésos que están enfrente son nuestros enemigos?
Parlamentario: No, ésos son nuestros adversarios, los enemigos, los tenemos detrás.
Con la boca abierta debió de quedarse el joven Winston, pero aprendió la lección y se cuidaría a largo de su vida de sus colegas de partido, ya que su carrera política fue muy larga y brillante, desempeñando varios cargos políticos, entre otros: Ministro de Asuntos Internos y Primer Ministro por dos veces.
El partido del domingo pasado quedará como una tarde de amargura entre la afición atlética y espero de todo el club: dirigentes, cuerpo técnico y jugadores. Parecía que era la oportunidad de integrar por fin el grupo de 3 ó 4 equipos que están luchando hasta el final por el campeonato, como ocurría antaño en el Atleti, pero todo se truncó por unos errores de colegiales que están dando sus primeras patadas en el patio del colegio.
La sensación de los aficionados está cercana a la desesperación, aunque se veía venir. Sin ir más lejos el miércoles contra el Sevilla también regalamos tres goles, lo único diferente fue al final ganamos el partido porque marcamos un gol más que ellos. Luego, lo del Villarreal, no fue sino una continuación del partido anterior.
Se proponen, desde varios blogs, diversas soluciones: unos piensan que hay que cambiar a los futbolistas. Otros, que hay que fichar en diciembre a un defensa que garantice seriedad en la defensa. Los de más allá que se debe cambiar al portero. Yo creo que todos tienen razón, pero cualquiera que se adopte no va a solucionar todo el problema, porque de lo que se trata es de que han perdido la confianza entre ellos. Leo Franco no confía en Pablo, éste no se fía de Perea, y Perea no sabe qué hacer si sube Pernía. A todo esto Seitaridis hace la guerra por su cuenta.
Así que espero que la conversación entre el joven Churchill y su compañero no se reproduzca entre Agüero y Forlán cuando saquen de centro en el próximo gol que le marquen al Atleti.
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Yo como siempre no estoy de acuerdo contigo, en el Atleti se pasa del blanco al negro, muy facil, he escuchado la semana pasada en varios medios antes del partido del Villarreal que si aspirabamos a la liga, y ahora que hay que tirar la defensa, ni una cosa ni otra.
Siento discrepar pero muchos de los que hablan en los blogs y escriben en los periodicos no han jugado al futbol en su vida y critican sin razón en muchos casos yo digo que:
Perea, internacional por Colombia.
Seitaridis, internacional por Grecia y nombrado mejor lateral dcho de la Eurocopa pasada.
Pablo, internacional por España.
Pernia, el mas mediocre de todos.
A todos ellos no se les ha olvidado jugar seguro, y quizas sea Leo Franco el que mas inseguridad demuestra.
Por lo tanto, ni campeones de Liga, ni ahora no me valen, es verdad que llevan 1 semanita nefasta, pero tambien es verdad que no es lo mismo defender con 2 mediocentros defensivos y 2 interiores del mismo estilo con lo que tenemos de centro de campo hacia arriba.
Un saludo y Forza Atleti.